miércoles, 10 de junio de 2009

El choque de culturas

Aunque siempre se ha dicho eso de: "Donde fueres, haz lo que vieres", hay cosas para las que aún no estoy preparado. Como por ejemplo, dormir con la puerta sin echar el cierre, es decir, sin cerraduras, candados, cancelas, NADA. Mucha gente aquí duerme con la puerta cerrada sólo para que no entre el frío. La sensación de seguridad que se respira en este pueblo es algo que aun me supera, y mi casero se extraña cuando me ve cerrar la puerta de mi apartamento con un cierre parecido al de los cuartos de baño. Un pestillito vamos. "Aquí no vas a necesitar eso" me dice, pero yo aún no me lo creo.
Vas caminando por las calles y ves las bicicletas tiradas en los jardines, los jardines sin vallas, podrías colarte en cualquier casa en cualquier momento, pero aquí la policía no tiene mucho que hacer, salvo colocarse tras los stops (aquí son los "Arrets") para pillarte si te saltas uno.

Esa es otra de las cosas que llaman la atención cuando uno viene aquí. Los semáforos son en horizontal, no los tienes en tu carril, sino enfrente, despues del cruce y no existe el ámbar:



Otra cosa: NO CONOCEN LAS ROTONDAS. En una de mis primeras visitas a una oficina del gobierno encontré este folleto explicando como funcionan:




También se da cuenta uno de como se complican la vida a veces estos canadienses. Por ejemplo:

- El precio de las cosas en los supermercados no es el que te marcan, es el que te marcan más los impuestos.

- Si pides una cerveza en un bar, coges un taxi o vas a cortarte el pelo, la cerveza, el viaje o el corte no valen lo que valen, o lo que te dicen que valen, es ese precio MÁS la propina, que suele ser de un 15%. Y se cabrean MUCHO si no dejas propina, es "obligatoria", y lo consideran una ofensa si no dejas, significa que no te gusta el servicio que te han dado.

Y como esto más cosas que voy descubriendo día a día.

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